martes, 10 de mayo de 2016
martes, 17 de noviembre de 2015
21 años llenos del 7
El ex capitán blanco se despidió
del fútbol profesional ganando el título de Liga con el NY Cosmos por 3-2
frente a los Fury de Ottawa.
Se
acabaron las cucharas, los goles a un toque dentro del área y los desmarques
imperceptibles. La controversia respecto a su figura y el respaldo a ultranza
de los defensores “del que nunca hace nada”. Se acabó todo eso porque Raúl
disputó el pasado domingo su último partido como profesional, y lo hizo de la
única forma que sabe, ganando un nuevo título; en este caso el título de liga
con el Cosmos de Nueva York por 3-2 frente a los Fury de Ottawa.
Lejos
de los focos de los majestuosos estadios en los que el ex capitán blanco brilló
con luz propia (incluso fue capaz de silenciar alguno de ellos), Raúl se
despidió del fútbol profesional en un campo de césped artificial y disputando
la final de una liga menor estadounidense (la NASL), pero incluso allí, a casi
6.000 kilómetros de casa, algunos fieles le acompañaban y una pancarta que
lucía el texto: “Adiós leyenda”, junto a un escudo del Madrid – su escudo- le
acompañó en su último gran logro.
“Me
siento como un niño de barrio, jugando en la calle, en césped, en arena. Para
mí el fútbol es igual, ya sea jugar en artificial, con o sin gente”, afirmó tras
ganar su último trofeo, asegurando haber regresado “a sus primeros años”
jugando en el Cosmos y confesando sentirse “feliz pero también un poco triste”
por saber que ya todo se acaba.
En
su último partido, igual que en el primero en la Romareda allá por el año 1994
se fue sin marcar. Más de 400 goles y casi mil partidos después, el eterno capitán,
venido de las inferiores del Atlético de Madrid y convertido en leyenda tras
ganar, entre otras muchas cosas, seis ligas con el Real Madrid, tres Copas de
Europa, una Supercopa de Europa y dos Copas Intercontinentales, ha anunciado
que su retirada “ha sido la soñada, haciéndolo con un título”.
Un
tipo profesional, serio y disciplinado. El primero en la carrera continua del
entreno que no dudaba en abroncar a un compañero que veía que no daba el cien
por cien. Un capitán atemporal e intachable para muchos madridistas, instalado
ya a la altura de los grandes como Gento o Di Stéfano, que sabe que ahora
empieza “una nueva vida, un nuevo proyecto y un nuevo camino” pero no
exactamente dónde.
De
La Romareda a un estadio en Long Island; pasando por el Santiago Bernabéu, Old
Trafford, el Camp Nou, Hampden Park o el Stade de France. Todos esos templos
profanados con goles importantes. Goles que cierran 21 años de títulos y redes
perforadas que vieron como el 7 de noviembre, el gran 7 se besaba el anillo y
corría celebrando un gol por última vez.
miércoles, 8 de mayo de 2013
Tierra quemada
No es tarea fácil salir de un club a los 3 años y hacerlo habiéndose enemistado con la directiva, los jugadores, gran parte de la afición, el entrenador del filial y los capitanes. The special one lo ha conseguido, y ahora que ya sabe a ciencia cierta que su futuro está en Inglaterra, está empezando a cobrar facturas, pasar recados y aplicando esa máxima tan nuestra de "para lo que me queda en el convento..."
El presidente, "su amigo" Florentino, merece mención aparte. Por ahora se está mostrando cauto y comedido, haciendo ver que lo que está pasando no va con él. Mourinho lo está incendiando todo y Florentino sabe que eso es, en cierta parte, culpa suya. El portugués ya traía un currículum de desplantes y malos gestos en su mochila, que también venía cargada de éxitos y títulos. El presi sabía lo que fichaba, sabía que Mou era el único capaz de invertir la dinámica ganadora del Barça y acabar con el calvario blanco en Europa. La medida era arriesgada; traer a un entrenador conflictivo, que probablemente crease mala imagen a cambio de ganar y volver a ser grandes de verdad; era un precio que Florentino estaba dispuesto a pagar. Ahora, 3 años, una Liga y veremos si dos Copas del Rey después, el presidente sabe que ha fracasado, que Mourinho se ira del Madrid sin cumplir los objetivos para los que se le ficharon y además lo hará dejando al club dividido. 3 semifinales de Champions no son suficiente botín para un club al que su historia ha acostumbrado a ser el mejor. Florentino colmó de mando a Mourinho, le dio todos los poderes; se jugó todo a una carta y le salió mal. Por eso no sale públicamente a callar a su entrenador y a poner calma; le ha permitido demasiadas cosas. Si en más de 2 años y medio no ha dicho nada, no será tan inconsciente de hacerlo cuando a Mou no le queda ni un mes en la capital.
Eso sí, hasta que el técnico se vaya, seguirá disparando. Por cada bofetón que le den, él disparará 6 veces a quemaropa. No tendrá reparo en enemistarse y enfrentarse a todo y a todos; en los últimos días le ha tocado a Íker, Cristiano, Iniesta y Pepe (y los que vendrán). Sabe que en esa guerra el siempre saldrá vencedor y no dudará en responder a todo aquel que consciente, directa o indirectamente, diga algo que le haga darse por aludido, aunque eso perjudique seriamente al Madrid. Su función en estas semanas será dejar tierra quemada y destruir lo que pueda, y por ahora, no lo está haciendo nada mal.
El presidente, "su amigo" Florentino, merece mención aparte. Por ahora se está mostrando cauto y comedido, haciendo ver que lo que está pasando no va con él. Mourinho lo está incendiando todo y Florentino sabe que eso es, en cierta parte, culpa suya. El portugués ya traía un currículum de desplantes y malos gestos en su mochila, que también venía cargada de éxitos y títulos. El presi sabía lo que fichaba, sabía que Mou era el único capaz de invertir la dinámica ganadora del Barça y acabar con el calvario blanco en Europa. La medida era arriesgada; traer a un entrenador conflictivo, que probablemente crease mala imagen a cambio de ganar y volver a ser grandes de verdad; era un precio que Florentino estaba dispuesto a pagar. Ahora, 3 años, una Liga y veremos si dos Copas del Rey después, el presidente sabe que ha fracasado, que Mourinho se ira del Madrid sin cumplir los objetivos para los que se le ficharon y además lo hará dejando al club dividido. 3 semifinales de Champions no son suficiente botín para un club al que su historia ha acostumbrado a ser el mejor. Florentino colmó de mando a Mourinho, le dio todos los poderes; se jugó todo a una carta y le salió mal. Por eso no sale públicamente a callar a su entrenador y a poner calma; le ha permitido demasiadas cosas. Si en más de 2 años y medio no ha dicho nada, no será tan inconsciente de hacerlo cuando a Mou no le queda ni un mes en la capital.
Eso sí, hasta que el técnico se vaya, seguirá disparando. Por cada bofetón que le den, él disparará 6 veces a quemaropa. No tendrá reparo en enemistarse y enfrentarse a todo y a todos; en los últimos días le ha tocado a Íker, Cristiano, Iniesta y Pepe (y los que vendrán). Sabe que en esa guerra el siempre saldrá vencedor y no dudará en responder a todo aquel que consciente, directa o indirectamente, diga algo que le haga darse por aludido, aunque eso perjudique seriamente al Madrid. Su función en estas semanas será dejar tierra quemada y destruir lo que pueda, y por ahora, no lo está haciendo nada mal.
martes, 30 de abril de 2013
Menos épica y más fútbol
'Noventa minuti en el Bernabéu son molto longo', que dijo Juanito, o el término de 'Miedo escénico' que se encargó de crear Valdano refiriéndose a la sensación de pavor que sienten los rivales al llegar al feudo blanco. Desde Madrid se apela a la épica, al 'Espíritu de Juanito' y al Hat-trick de Butragueño contra el Anderlecht. El Real tiene todo eso, cierto, forma parte de su historia, pero encomendarse a ello para remontar es agarrarse a un clavo ardiendo.
De lo que menos se ha hablado estos días es de fútbol, qué paradoja. Alentar al público para que llene el estadio, ruja y apriete desde antes del partido es un buen camino, pero si el Madrid juega como en la ida, no habrá nada que hacer. Hace 6 días se vieron superados, al igual que el Barça el día anterior, por un equipo con hambre, sabedor de que no se verá en otra igual en años (ya le están empezando a desmantelar el equipo) y con estos precedentes, con la épica, no basta.
El Real Madrid tiene plantilla, calidad y argumentos de sobra para remontar esta eliminatoria. Un gol fuera de casa en partido europeo da mucho oxígeno, aún habiendo recibido cuatro. Es en las situaciones límite cuando club y jugadores han de demostrar su grandeza. La de Cristiano está fuera de todo debate; él será el encargado de guiar al Real a una remontada que se presume (casi)imposible. El Dortmund es un equipo que cree en sí mismo, que va a muerte con su entrenador, es solidario en el campo y que sobre todo, cree en su fútbol. La tripleta Reus-Gotze-Lewandowski es letal, cierto, pero si Mourinho encuentra la manera de liberar a Alonso, de soltarle los grilletes que Klopp le puso en los tres partidos en los que ya se han enfrentado españoles y alemanes, el Madrid podrá decir algo. Sin él, es imposible; el Real se queda seco y el Borussia gana enteros.
Contra el Málaga, el día clave, se vio al Borussia que hoy esperan ver todos en el Bernabéu. Esa falta de experiencia, unida al empuje del público, la salida desde el minuto uno y las ganas de jugar a fútbol, mandar y dominar, son la única fórmula para que el Madrid remonte una eliminatoria que se presume complicada. Apelar a Juanito está bien, pero mejor iría apelando a Cristiano, Ramos, Alonso, Ozil y el resto de jugadores que salten hoy al verde, porque ellos, y sólo ellos, serán los únicos capaces de llevar al equipo hasta Wembley.
De lo que menos se ha hablado estos días es de fútbol, qué paradoja. Alentar al público para que llene el estadio, ruja y apriete desde antes del partido es un buen camino, pero si el Madrid juega como en la ida, no habrá nada que hacer. Hace 6 días se vieron superados, al igual que el Barça el día anterior, por un equipo con hambre, sabedor de que no se verá en otra igual en años (ya le están empezando a desmantelar el equipo) y con estos precedentes, con la épica, no basta.
El Real Madrid tiene plantilla, calidad y argumentos de sobra para remontar esta eliminatoria. Un gol fuera de casa en partido europeo da mucho oxígeno, aún habiendo recibido cuatro. Es en las situaciones límite cuando club y jugadores han de demostrar su grandeza. La de Cristiano está fuera de todo debate; él será el encargado de guiar al Real a una remontada que se presume (casi)imposible. El Dortmund es un equipo que cree en sí mismo, que va a muerte con su entrenador, es solidario en el campo y que sobre todo, cree en su fútbol. La tripleta Reus-Gotze-Lewandowski es letal, cierto, pero si Mourinho encuentra la manera de liberar a Alonso, de soltarle los grilletes que Klopp le puso en los tres partidos en los que ya se han enfrentado españoles y alemanes, el Madrid podrá decir algo. Sin él, es imposible; el Real se queda seco y el Borussia gana enteros.
Contra el Málaga, el día clave, se vio al Borussia que hoy esperan ver todos en el Bernabéu. Esa falta de experiencia, unida al empuje del público, la salida desde el minuto uno y las ganas de jugar a fútbol, mandar y dominar, son la única fórmula para que el Madrid remonte una eliminatoria que se presume complicada. Apelar a Juanito está bien, pero mejor iría apelando a Cristiano, Ramos, Alonso, Ozil y el resto de jugadores que salten hoy al verde, porque ellos, y sólo ellos, serán los únicos capaces de llevar al equipo hasta Wembley.
jueves, 11 de abril de 2013
Messidependencia
Decir que el Barça depende de Messi, al igual que decir que el Madrid lo hace de Cristiano, es algo entendible y además, lógico. Lo que preocupa es la imagen de los azulgrana de ayer, maniatados por un PSG que jugó cómodo todo el partido, hasta que entró Leo.
Xavi, pese a sus números en lo que a pases completados se refiere, no está, y Busquets, el equilibrio de este equipo, estaba desubicado. El Barça se hizo largo por momentos y el PSG se aprovechó de ello. De un balón perdido en la corona del área del París, llegó una contra bien llevada por Pastore e Ibra que acabó con el 0-1 del argentino. Y Messi, a calentar.
Con su entrada, mermado, el Barça tocó y a los de Ancelotti, les entró el pánico. La sola presencia de Messi da miedo, aunque esté lesionado es un jugador diferencial, único y decisivo. Ayer volvió a dar muestra de ello. Físicamente tocado, se dedicó a combinar, a zigzaguear, a tocar y a atraer rivales; a asociarse para que el Barça se encontrase a sí mismo. Los propios jugadores ganaron confianza, su líder estaba en el campo e Iniesta entendió perfectamente qué necesitaba el partido. Estudio aparte merece su jugada de ayer delante de Jallet, una más del repertorio del manchego.
Con Messi en el campo, el Barcelona mejoró y de una jugada en la que acumuló rivales, soltó para Villa, que cedió a Pedro para marcar el gol del empate. Ahí cambió el partido. Lo preocupante es la falta de ideas de los de Vilanova hasta que entró el argentino. El Barça ponía la posesión y el PSG las ocasiones, Valdés salió salvador en unas cuantas y la tragedia se mascaba en el Camp Nou.
Tener a Leo da tranquilidad, pero la dependencia excesiva de un jugador empequeñece a un equipo, y ayer el Barça, se mostró frágil ante un París que pudo matar la eliminatoria. Lo mejor de todo para los azulgrana es saber el miedo que genera Messi a los rivales con su sola presencia, haber sellado el pase a semifinales y que ahora habrá 2 semanas para recuperar sensaciones y para sobre todo, recuperar a Xavi, que buena falta hace.
miércoles, 10 de abril de 2013
Con la cabeza bien alta
El Málaga cayó en los cuartos de final de la Champions en uno de los campos más difíciles de Europa, el Westfallen, en el último minuto, después de ponerse dos veces por delante y sabiendo que el empate les era bueno. Para la historia del fútbol quedan ya esos cuatro minutos de añadido decretados por el escocés Craig Thomson en los que el Málaga encajó dos goles que le apeaban de las semifinales. El 2-2 llegó en un incomprensible error de Demichelis, el único que cometió en toda la eliminatoria, al medir mal en un salto limpio y sencillo. Lo chungo vino después, cuando a falta de un minuto para el final, y con los de Pellegrini todavía clasificados, cuatro jugadores del Dortmund estaban en fuera de juego claro después de un centro de Lewandowski y cuando, tras el rechace, Santana remataba a la red también en fuera de juego. 2 en 1 y cuatro árbitros que no ven (o no quieren pitar) nada.
En casi toda España, no sólo en Málaga, se habló de robo, de atraco, de platinato; se llegó a decir que un club que está sancionado por la UEFA para la próxima edición de la competición no conviene que pase la eliminatoria o que existen intereses para que, bajo ningún concepto, tres de los cuatro equipos que pasasen a semifinales fueran españoles.
Pero entonces, ¿Por qué se concede un gol de Eliseu en fuera de juego? Si el árbitro actuase condicionado desde arriba, habría anulado sin dudar una jugada dudosa. Lo que está claro es que no todos los errores arbitrales son robos, al igual que no todos los robos son casualidades; intereses hay siempre, lo difícil es acertar cuándo.
A toro pasado, el Málaga debe pensar en lo que ha hecho. Debe darse cuenta de que siendo un debutante y para muchos la cenicienta de los cruces (junto al Galatasaray), estuvo clasificado hasta casi la última jugada del encuentro y que sobre todo, cayó con la cabeza alta y siendo fiel a un estilo. Lo de Pellegrini ya merece mención a parte. En Vila-real se quedó a un penalti de la final de París y ayer a un minuto de las semifinales, las dos veces con equipos debutantes en la competición.
Es difícil razonar cuando te sientes estafado, pero en Málaga han de quedarse con el arte de Isco, sin duda una de las figuras emergentes de Europa, el equilibrio creado por estrellas, veteranos y novatos; la seguridad de Caballero y la segunda juventud de Joaquín. Han caído, sí, pero si el fútbol es justo, este Málaga, al igual que Pellegrini (que ya ha sido apeado de la gloria en 2 ocasiones) tendrán una nueva oportunidad no dentro de mucho.
En casi toda España, no sólo en Málaga, se habló de robo, de atraco, de platinato; se llegó a decir que un club que está sancionado por la UEFA para la próxima edición de la competición no conviene que pase la eliminatoria o que existen intereses para que, bajo ningún concepto, tres de los cuatro equipos que pasasen a semifinales fueran españoles.
Pero entonces, ¿Por qué se concede un gol de Eliseu en fuera de juego? Si el árbitro actuase condicionado desde arriba, habría anulado sin dudar una jugada dudosa. Lo que está claro es que no todos los errores arbitrales son robos, al igual que no todos los robos son casualidades; intereses hay siempre, lo difícil es acertar cuándo.
A toro pasado, el Málaga debe pensar en lo que ha hecho. Debe darse cuenta de que siendo un debutante y para muchos la cenicienta de los cruces (junto al Galatasaray), estuvo clasificado hasta casi la última jugada del encuentro y que sobre todo, cayó con la cabeza alta y siendo fiel a un estilo. Lo de Pellegrini ya merece mención a parte. En Vila-real se quedó a un penalti de la final de París y ayer a un minuto de las semifinales, las dos veces con equipos debutantes en la competición.
Es difícil razonar cuando te sientes estafado, pero en Málaga han de quedarse con el arte de Isco, sin duda una de las figuras emergentes de Europa, el equilibrio creado por estrellas, veteranos y novatos; la seguridad de Caballero y la segunda juventud de Joaquín. Han caído, sí, pero si el fútbol es justo, este Málaga, al igual que Pellegrini (que ya ha sido apeado de la gloria en 2 ocasiones) tendrán una nueva oportunidad no dentro de mucho.
lunes, 18 de marzo de 2013
Si duermes con niños te levantas meado
"Si conseguimos ganar en Coruña, les dejaremos con los dos pies en segunda", declaró Iago Aspas, jugador celeste y 'antideportivista' -como el mismo se declara-, en los días previos al partido que enfrentó el viernes al Deportivo y al Celta en el Municipal de Riazor.
El Deportivo llegaba último, con la imperiosa necesidad de ganar, y el Celta se veía por primera vez en años con una oportunidad irrepetible: ganar el partido y asestarle a los de Fernando Vázquez un golpe mortal que los enviase al infierno de segunda.
Por si lo de Aspas fuese poca mecha para avivar al Deportivo, la foto de Hugo Mallo mofándose del Coruña en el bus en el que viajaba para animar a su equipo, terminó de incendiar el derbi.
En las horas previas, ambos jugadores, canteranos y para muchos, referencias del celtismo, echaron gasolina y cabrearon al deportivismo. Sobre el césped sólo estaba Iago, que tiene los mismos quilates de calidad en sus botas, como de falta de materia gris en su cerebro. El de Moaña duró 30 minutos en el campo. La presión le pudo, Marchena y sus años de veteranía le sacaron del partido y posiblemente de las próximas citas en las que el Celta se jugará el devenir en primera. Hugo estaba en la grada, animando e incitando como un hincha cualquiera, pasando por alto que un jugador no es un aficionado más, y que por muy lesionado que se esté, ha de dar una imagen. Segundo error del vigués.
Demasiado fácil se lo pusieron a un Deportivo necesitado, que llevaba desde principios de enero sin conocer la victoria. Con Valerón a los mandos y el 'regalo' de Iago, el derbi estaba listo. Riki, Silvio y Salomao pusieron los goles deportivistas y Park anotó el celeste a escasos minutos del final. Valerón puso el talento y Aspas y Mallo la inocencia y la torpeza; uno en el campo y el otro en la grada.
El Celta salió de Coruña con su mejor jugador expulsado para varias jornadas, su imagen dañada, metidos en descenso e invitando a soñar a un Deportivo al que todo lo que le queda son finales. Todo les salió al revés. Ya lo dijo Mario Bermejo al finalizar el partido, "Si duermes con niños te levantas meado".
El Deportivo llegaba último, con la imperiosa necesidad de ganar, y el Celta se veía por primera vez en años con una oportunidad irrepetible: ganar el partido y asestarle a los de Fernando Vázquez un golpe mortal que los enviase al infierno de segunda.
Por si lo de Aspas fuese poca mecha para avivar al Deportivo, la foto de Hugo Mallo mofándose del Coruña en el bus en el que viajaba para animar a su equipo, terminó de incendiar el derbi.
En las horas previas, ambos jugadores, canteranos y para muchos, referencias del celtismo, echaron gasolina y cabrearon al deportivismo. Sobre el césped sólo estaba Iago, que tiene los mismos quilates de calidad en sus botas, como de falta de materia gris en su cerebro. El de Moaña duró 30 minutos en el campo. La presión le pudo, Marchena y sus años de veteranía le sacaron del partido y posiblemente de las próximas citas en las que el Celta se jugará el devenir en primera. Hugo estaba en la grada, animando e incitando como un hincha cualquiera, pasando por alto que un jugador no es un aficionado más, y que por muy lesionado que se esté, ha de dar una imagen. Segundo error del vigués.
Demasiado fácil se lo pusieron a un Deportivo necesitado, que llevaba desde principios de enero sin conocer la victoria. Con Valerón a los mandos y el 'regalo' de Iago, el derbi estaba listo. Riki, Silvio y Salomao pusieron los goles deportivistas y Park anotó el celeste a escasos minutos del final. Valerón puso el talento y Aspas y Mallo la inocencia y la torpeza; uno en el campo y el otro en la grada.
El Celta salió de Coruña con su mejor jugador expulsado para varias jornadas, su imagen dañada, metidos en descenso e invitando a soñar a un Deportivo al que todo lo que le queda son finales. Todo les salió al revés. Ya lo dijo Mario Bermejo al finalizar el partido, "Si duermes con niños te levantas meado".
martes, 12 de marzo de 2013
Cuestión de intensidad
Que el Barça es infinitamente superior al Milan es una afirmación que no debería sorprender a nadie, al igual que decir que remontar un 2-0 en una eliminatoria de vuelta de Champions, y ante un equipo italiano, tampoco es tarea fácil.
Las cosas están así, en San Siro el Barça no sólo no hizo los deberes sino que suspendió con nota, trayendo un resultado nada alentador de Italia. Ahora hay 90 minutos para remediarlo, 90 minutos en los que el Barça necesitará volver a ser el Barça. Con eso debería bastar.
Variar el esquema y pasar del 4-3-3 clásico a un 3-4-3 o incluso a un 3-5-2 es simplemente una cuestión numérica y de variación a priori. Todo el juego y la disposición táctica variará según el minuto, el resultado y el planteamiento del Milan. La clasificación no pasa por salir a morder en el minuto 1, dejando huecos atrás, desprotegiéndose y queriendo tener la eliminatoria remontada en el 15; no. La clasificación pasa porque el equipo se haga profundo, tenga paciencia, combine con peligro, circule rápido y vaya intenso a la presión. Con eso, el gol llegará, seguro. El Milan se desarbolará y el partido entrará donde quiere el Barcelona. Ahora bien, tratar de remontar 'sólo' teniendo la pelota, con una posesión estéril y previsible no servirá; como ya quedó demostrado en la ida ante el Milan y en los dos partidos ante el Real Madrid.
Si entra o no Villa, si juega Alexis o si Fàbregas continúa siendo titular, no debería importar. Particularmente yo emplearía a Tello, por eso de jugar con alguien pegado a la banda con desborde, uno contra uno, centro y gol. Pero aún así, salga quien salga, sea defensa de tres, de cuatro o de cinco, el Barcelona tiene la obligación de conseguir una remontada a la que tiene desacostumbrados a sus seguidores. Esa remontada se conseguirá si se cree que puede conseguirse, si el Camp Nou aprieta y sobre todo si los hombres de arriba del Barça primero, y todo el equipo en bloque después, presionan, asfixian y aprietan a un equipo que no querrá la pelota. De el robo en zona de tres cuartos vienen las ocasiones, la sorpresa y el gol. Hoy Busquets será importante, tendrá que engranar y sostener todo el equipo, impidiendo que se haga largo por momentos y dándole esa estabilidad y ayudas que seguro necesitará.
Los 11 jugadores del Barcelona que salten esta noche al verde del Camp Nou, sean quienes sean, sólo han de tener una palabra metida en la cabeza: intensidad. Siendo intensos recuperarán balones tras pérdida, crearán ocasiones, encerrarán al Milan y llegarán los goles. La clave estará en ver cuántos y para eso sólo queda esperar a que empiece el partido.
Las cosas están así, en San Siro el Barça no sólo no hizo los deberes sino que suspendió con nota, trayendo un resultado nada alentador de Italia. Ahora hay 90 minutos para remediarlo, 90 minutos en los que el Barça necesitará volver a ser el Barça. Con eso debería bastar.
Variar el esquema y pasar del 4-3-3 clásico a un 3-4-3 o incluso a un 3-5-2 es simplemente una cuestión numérica y de variación a priori. Todo el juego y la disposición táctica variará según el minuto, el resultado y el planteamiento del Milan. La clasificación no pasa por salir a morder en el minuto 1, dejando huecos atrás, desprotegiéndose y queriendo tener la eliminatoria remontada en el 15; no. La clasificación pasa porque el equipo se haga profundo, tenga paciencia, combine con peligro, circule rápido y vaya intenso a la presión. Con eso, el gol llegará, seguro. El Milan se desarbolará y el partido entrará donde quiere el Barcelona. Ahora bien, tratar de remontar 'sólo' teniendo la pelota, con una posesión estéril y previsible no servirá; como ya quedó demostrado en la ida ante el Milan y en los dos partidos ante el Real Madrid.
Si entra o no Villa, si juega Alexis o si Fàbregas continúa siendo titular, no debería importar. Particularmente yo emplearía a Tello, por eso de jugar con alguien pegado a la banda con desborde, uno contra uno, centro y gol. Pero aún así, salga quien salga, sea defensa de tres, de cuatro o de cinco, el Barcelona tiene la obligación de conseguir una remontada a la que tiene desacostumbrados a sus seguidores. Esa remontada se conseguirá si se cree que puede conseguirse, si el Camp Nou aprieta y sobre todo si los hombres de arriba del Barça primero, y todo el equipo en bloque después, presionan, asfixian y aprietan a un equipo que no querrá la pelota. De el robo en zona de tres cuartos vienen las ocasiones, la sorpresa y el gol. Hoy Busquets será importante, tendrá que engranar y sostener todo el equipo, impidiendo que se haga largo por momentos y dándole esa estabilidad y ayudas que seguro necesitará.
Los 11 jugadores del Barcelona que salten esta noche al verde del Camp Nou, sean quienes sean, sólo han de tener una palabra metida en la cabeza: intensidad. Siendo intensos recuperarán balones tras pérdida, crearán ocasiones, encerrarán al Milan y llegarán los goles. La clave estará en ver cuántos y para eso sólo queda esperar a que empiece el partido.
miércoles, 6 de marzo de 2013
A cuartos sin brillar
Se esperaba un partido complicado en Old Trafford. El 1-1 de la ida en el Santiago Bernabéu, que clasificaba al United, presagiaba un encuentro diferente, con un Manchester dispuesto a entregar la pelota y esperar ordenado atrás y un Madrid con la obligación de hacer lo que menos le gusta: controlar, mandar y proponer ante un rival encerrado; sin espacios para correr.
El Madrid salía con todo, con la única 'sorpresa' de Varane, que a base de goles, solidez y limpieza ha relegado a Pepe al banquillo, y la entrada de Higuaín por Benzema. En el United, Giggs salía de inicio para jugar su partido 1000 con la camiseta de los 'Diablos Rojos' y la tarea de ayudar a Rafael a frenar las subidas de Coentrao y el peligro de Cristiano, y poner cordura y pausa con el balón en los pies.
La primera parte se cerró sin goles. Con un Madrid atascado por el centro, preso de su propia incapacidad para crear espacios ante rivales replegados y un United cómodo con su papel en el campo, que llegó incluso a estrellar un balón en el palo tras un saque de esquina.
Los segundos 45 minutos se iniciaron de la mejor manera posible para los de Ferguson; jugada rocambolesca, centro al área, toque de Welbeck, rechace que da en Ramos y gol en propia puerta del Madrid. El Manchester se adelantaba y Old Trafford festejaba. El Madrid navegaba a la deriva. Tocaba sin peligro, Ozil no asociaba, Cristiano no aparecía y Alonso estaba bien sujeto en la creación. Hasta que llegó la expulsión de Nani. Una acción de juego peligroso y golpe fortuito que el árbitro interpretó como agresión del caboverdiano a Arbeloa y finalizó con la expulsión del jugador del United. Ahí sí, contra 10, Mourinho movió ficha y realizó el segundo cambio (el primero había sido Kaka por Di María, lesionado, al filo del descanso) dando entrada a Modric por Arbeloa, que ya no tenía a quién marcar. El croata salió enchufado, liberó a Alonso y le dio aire nuevo al Madrid. Con más espacios e Higuaín echado a banda derecha los huecos empezaron a aparecer, pero el gol del empate llegó en un disparo de rabia, seco y ajustado del croata desde la frontal ante el que nada pudo hacer De Gea. Un gol que valía 40 millones de euros.
Y ahí se acabó todo. Los de Mourinho ya habían conseguido empatar la eliminatoria y con uno más sobre el verde y más oxígeno en los pulmones, el segundo gol era cuestión de tiempo. En una acción cualquiera, Ozil se disfrazó de Redondo, asistió a Higuaín y Cristiano la empujo en el segundo palo en uno de los goles más melancólicos de su carrera. 1-2 y eliminatoria superada.
Con el trabajo hecho, entró Pepe en el campo para recuperar la defensa de cuatro y el Madrid volvió a echarse atrás, replegó más de lo necesario ante un equipo en inferioridad y el Manchester rozó en varias ocasiones un gol que les habría dado alas, pero ayer no sólo Modric quiso empezar a justificar su fichaje, también Diego López se erigió en salvador del Madrid.
El partido terminó así. Con el Manchester muriendo en el área blanca, Cristiano pidiendo perdón y un Madrid que ya espera rival en cuartos.
El Madrid salía con todo, con la única 'sorpresa' de Varane, que a base de goles, solidez y limpieza ha relegado a Pepe al banquillo, y la entrada de Higuaín por Benzema. En el United, Giggs salía de inicio para jugar su partido 1000 con la camiseta de los 'Diablos Rojos' y la tarea de ayudar a Rafael a frenar las subidas de Coentrao y el peligro de Cristiano, y poner cordura y pausa con el balón en los pies.
La primera parte se cerró sin goles. Con un Madrid atascado por el centro, preso de su propia incapacidad para crear espacios ante rivales replegados y un United cómodo con su papel en el campo, que llegó incluso a estrellar un balón en el palo tras un saque de esquina.
Los segundos 45 minutos se iniciaron de la mejor manera posible para los de Ferguson; jugada rocambolesca, centro al área, toque de Welbeck, rechace que da en Ramos y gol en propia puerta del Madrid. El Manchester se adelantaba y Old Trafford festejaba. El Madrid navegaba a la deriva. Tocaba sin peligro, Ozil no asociaba, Cristiano no aparecía y Alonso estaba bien sujeto en la creación. Hasta que llegó la expulsión de Nani. Una acción de juego peligroso y golpe fortuito que el árbitro interpretó como agresión del caboverdiano a Arbeloa y finalizó con la expulsión del jugador del United. Ahí sí, contra 10, Mourinho movió ficha y realizó el segundo cambio (el primero había sido Kaka por Di María, lesionado, al filo del descanso) dando entrada a Modric por Arbeloa, que ya no tenía a quién marcar. El croata salió enchufado, liberó a Alonso y le dio aire nuevo al Madrid. Con más espacios e Higuaín echado a banda derecha los huecos empezaron a aparecer, pero el gol del empate llegó en un disparo de rabia, seco y ajustado del croata desde la frontal ante el que nada pudo hacer De Gea. Un gol que valía 40 millones de euros.
Y ahí se acabó todo. Los de Mourinho ya habían conseguido empatar la eliminatoria y con uno más sobre el verde y más oxígeno en los pulmones, el segundo gol era cuestión de tiempo. En una acción cualquiera, Ozil se disfrazó de Redondo, asistió a Higuaín y Cristiano la empujo en el segundo palo en uno de los goles más melancólicos de su carrera. 1-2 y eliminatoria superada.
Con el trabajo hecho, entró Pepe en el campo para recuperar la defensa de cuatro y el Madrid volvió a echarse atrás, replegó más de lo necesario ante un equipo en inferioridad y el Manchester rozó en varias ocasiones un gol que les habría dado alas, pero ayer no sólo Modric quiso empezar a justificar su fichaje, también Diego López se erigió en salvador del Madrid.
El partido terminó así. Con el Manchester muriendo en el área blanca, Cristiano pidiendo perdón y un Madrid que ya espera rival en cuartos.
lunes, 25 de febrero de 2013
Alexis no impresiona
No hablaré de datos, sino de impresiones. La impresión que dio Alexis al llegar al Barcelona fue buena; muy buena. Debut al más alto nivel, como titular, contra el Real Madrid y jugándose el primer titulo de la temporada. Sin conocer casi a sus compañeros se fajó, corrió, colaboró, fue generoso y dribló; ni mucho ni poco, como las cosas necesarias, lo hizo en su justa medida. Esa era su principal cualidad, el desborde, y en su presentación oficial como azulgrana se encargó de demostrarlo. Por eso llegó al Barça y encandiló a Guardiola, que presionó al club cerrándose en banda y obligando a realizar un desembolso de más de 40 millones de euros por un chico de apenas 22 años.
Lo cierto es que ahora, en su segunda temporada en Can Barça, el chileno no ha terminado de demostrar el por qué de su fichaje. Continuando con las impresiones, impresiona ver cómo ha perdido su seña de identidad. Recibe, levanta la cabeza y la suelta al primer toque; no mira ni tantea al rival. Nunca busca portería, su mirada está siempre puesta en Leo. Su apodo, 'Maravilla Sánchez', no tiene nada que ver con la manera de tirar paredes o asistir a sus compañeros. Desde siempre, Alexis encaraba, fintaba, se iba y después, buscaba. Ahora ya no. Su trabajo es encomiable pero entre sus funciones entra también la de ver puerta con relativa frecuencia, cosa que, hoy por hoy, no hace.
Sus 24 primaveras hacen que su progresión sea todavía una incógnita. Llegó como una promesa, y como tal, la confianza con él está siendo mayor que con muchos otros jugadores. Los más de 40 millones que costó son, en gran parte, los responsables de que, al menos a día de hoy, siga gozando de más minutos de los que realmente merece. Es combativo, generoso y desprendido. Maneja ambas piernas, crea espacios y habilita jugadas. Cualidades tiene pero, sin buscar la portería es imposible anotar, nos pongamos como nos pongamos. Ahora bien, si a su trabajo defensivo y su brega les suma esos 14-16 goles en Liga (este año lleva uno) que se le han de "exigir" a un delantero secundario de un equipo goleador como el Barça, podrá terminar de justificar su fichaje y cerrará de un portazo todo el runrún que ha surgido a su alrededor. Pero bien, mientras las cosas sigan así, parece, vaya, que da la impresión de que Alexis no impresiona.
Lo cierto es que ahora, en su segunda temporada en Can Barça, el chileno no ha terminado de demostrar el por qué de su fichaje. Continuando con las impresiones, impresiona ver cómo ha perdido su seña de identidad. Recibe, levanta la cabeza y la suelta al primer toque; no mira ni tantea al rival. Nunca busca portería, su mirada está siempre puesta en Leo. Su apodo, 'Maravilla Sánchez', no tiene nada que ver con la manera de tirar paredes o asistir a sus compañeros. Desde siempre, Alexis encaraba, fintaba, se iba y después, buscaba. Ahora ya no. Su trabajo es encomiable pero entre sus funciones entra también la de ver puerta con relativa frecuencia, cosa que, hoy por hoy, no hace.
Sus 24 primaveras hacen que su progresión sea todavía una incógnita. Llegó como una promesa, y como tal, la confianza con él está siendo mayor que con muchos otros jugadores. Los más de 40 millones que costó son, en gran parte, los responsables de que, al menos a día de hoy, siga gozando de más minutos de los que realmente merece. Es combativo, generoso y desprendido. Maneja ambas piernas, crea espacios y habilita jugadas. Cualidades tiene pero, sin buscar la portería es imposible anotar, nos pongamos como nos pongamos. Ahora bien, si a su trabajo defensivo y su brega les suma esos 14-16 goles en Liga (este año lleva uno) que se le han de "exigir" a un delantero secundario de un equipo goleador como el Barça, podrá terminar de justificar su fichaje y cerrará de un portazo todo el runrún que ha surgido a su alrededor. Pero bien, mientras las cosas sigan así, parece, vaya, que da la impresión de que Alexis no impresiona.
miércoles, 13 de febrero de 2013
Ganar, ganar o ganar
El Madrid se enfrenta esta noche ante un rival al que hace
11 años que no vence: él mismo. Hay que echar la vista muy atrás para recordar
aquella volea con la que Zidane convirtió un balón que bajaba con nieve desde
el cielo de Glasgow en el que posiblemente es el mejor gol de la historia de la
Champions.
Hoy, muchos años, fracasos y entrenadores después, los
pupilos de Mou vuelven a tener una ocasión para alzar la voz y demostrar que
siguen siendo uno de los gallos de Europa. La primera oportunidad se perdió el
año pasado, en casa y desde los 11 metros . Este año el equipo está lleno de
urgencias, y la Copa de Europa es el caramelo que les puede endulzar la
temporada. Todavía es febrero y queda más de media competición, pero el partido
de esta noche es el primer Match Ball de la temporada. Los resultados en Liga
no son buenos y la afición sigue aguantando los desplantes y marrullerías de un
entrenador que se sostiene por ser el único que les puede conseguir la ‘Orejona’.
Ahora mismo, Mourinho tiene licencia para hacer y deshacer, quejarse, enfadarse
o castigar; desde arriba se le permite todo porque el verdadero objetivo de la
temporada es conseguir esa tan ansiada “Décima”, y si se logra todo lo demás
quedará supeditado a un segundo plano.
En frente estará el Manchester, un habitual en las rondas
finales de Champions, con un entrenador veterano y experto, una gran plantilla
y ganas de demostrar que los clubes ingleses no tienen nada que envidiar a los
españoles.
Sin duda será un duelo de altura, posiblemente el
enfrentamiento más atractivo de estos Octavos de final. La expectativa ya está
creada, dos históricos del fútbol mundial vuelven a encontrarse muchos años
después, con el último enfrentamiento aún en la retina de muchos, en una
exhibición de Ronaldo en el ‘Teatro de los sueños’ con Hat-trick incluido. Hoy,
la responsabilidad cae sobre otro Ronaldo, de apellido Cristiano, con pesado
‘Red’ y muchas ganas de seguir demostrando el excepcional estado de forma en el
que se encuentra.
A los demás, simplemente nos queda acomodarnos y centrarnos
en disfrutar del gran espectáculo. Señores, que empiece el espectáculo.
domingo, 7 de octubre de 2012
Hablemos de fútbol
Barcelona Vs Real Madrid, y a
partir de ahí se aceptan extrapolaciones del tipo Messi Vs Cristiano; Xavi Vs
Alonso; Mourinho Vs Tito; Casillas Vs Valdés… se pueden hacer todo tipo de
comparaciones, quinielas y vaticinios. El Barcelona-Madrid es un duelo mágico,
esperado y con repercusión mundial. Pero lo que no se debe olvidar es que, ante
todo, es un partido de fútbol. Parece casi ridículo tener que comentarlo, pero
es que no queda más remedio. El campo es de los futbolistas, no de los
políticos.
El lugar para resolver el
conflicto Cataluña-España no es esta noche en el Camp Nou. La situación es la
que es y el ambiente está como está, perfecto, pero por favor, no os desviéis
de lo fundamental. Esta noche, a las 19:50, aunque parezca casi una temeridad
decirlo a principios de octubre, se está jugando la Liga. Nadie esperaba que a
estas alturas el Barça llegara con 8 puntos de ventaja sobre el Madrid ni que
con una victoria hoy pudiesen dar carpetazo a la competición, pero es así. El
Madrid necesita ganar, colocarse a 5 y reengancharse. Ambos ansían la victoria,
y con eso, el principal beneficiado es el espectáculo. Hoy es el día de los
futbolistas y de los aficionados al fútbol, nada más.
Los tintes políticos que se están
generando antes del partido son del todo desafortunados. El mosaico que se
expondrá esta noche en el Camp Nou es llamativo, una senyera con la palabra
“Barça!” en el centro. La senyera representa a Cataluña, pero no al Fútbol Club
Barcelona. Al Barcelona lo representan 2 colores que hoy no están en ese
mosaico; el azul y el grana. Al menos en este aspecto, con consentimiento y
aprobación del club, la política le ha ganado al deporte. Por suerte habrá 90’ en los que la política
volverá a quedar apartada del epicentro del encuentro, como debería estar
pasando ahora mismo, y los únicos y verdaderos protagonistas serán los
jugadores.
Lo único verdaderamente
importante es que hoy se juega el mejor partido que se puede ver a nivel
mundial, y todo lo demás, queda en un segundo plano. Disfrutemos del juego
alegre del Madrid, del fútbol control del Barça, de sus combinaciones
hipnóticas y de las contras fulgurantes del Madrid. Disfrutemos del fútbol y
olvidemos el resto; ya habrá tiempo para hablar de política.
sábado, 1 de septiembre de 2012
Atlético, campeón!
Soy joven, fanático del fútbol y culé. Puedo presumir de
haber visto al mejor Ronaldinho, al mejor Zidane o al mejor Henry, y he visto
goles y exhibiciones de todas las formas y colores, pero los 90’ de ayer del Atlético de
Madrid en el Luis II de Mónaco (con mención muy especial al despliegue de
Falcao) son para guardar en DVD y recordarlo tiempo después.
Ayer, el Atlético de Madrid no sólo ganó la Supercopa de
Europa ante un Chelsea reforzado a base de talonario, sino que lo desdibujó, lo
dejó en evidencia e hizo que todas sus estrellas pareciesen títeres corriendo
detrás de un balón. La bravura y tenacidad con la que los colchoneros saltaron
al césped desarmó completamente al Chelsea, que no fue capaz de encontrarse
cómodo en todo el partido. La exhibición fue total. La pareja Mikel-Lampard
quizá no sea la más vistosa y producente que puede tener el Chelsea, pero sí la
línea que forman Mata-Hazard y ayer, Ramires, pero en la que también puede
entrar Oscar o Marco Marin. Nadie apareció, ninguno encontró un mínimo
resquicio para desplegar su fútbol ni encontrar a Fernando Torres, desasistido
durante todo el partido.
El trabajo de todas las líneas atléticas fue brillante. Desde
la defensa empezó a fraguarse todo; Miranda y Godín anticipaban todos los
balones, cerraban huecos y permitían que Filipe y Juanfran encontrasen libertad
y confianza para sentirse libres y subir la banda. La línea de medios no sufrió
para desarbolar a un Chelsea desconocido, lento y previsible y cuando la pelota
llegaba a tres cuartos de campo, el espectáculo estaba garantizado. Arda Turán
y Adrián son los escuderos perfectos del, hoy por hoy, mejor 9 del Mundo. Ayer
Falcao volvió a demostrar por qué se pagaron 40M por él y por qué el Atlético
apostó fuerte. Para muchos vino como la solución de urgencia, el recambio de
Agüero que llegaba para poner un parche a su marcha, pero no. Falcao sabía y
sabe de qué es capaz; es un futbolista de finales, de partidos grandes. Lo
demostró con el Oporto en la anterior final de la UEFA marcando el Gol ante el
Braga, y lo mismo hizo en la pasada final en la que el Atlético pasó por encima
de un Athletic que apuntaba muy alto pero que sucumbió en el final de la
temporada. En el día de ayer Radamel metió 3 goles con “la pierna de las
finales”, esa pierna izquierda que siempre saca a relucir en los momentos
importantes.
Ojalá que este partido, quizá uno de los mejores de la
historia reciente del Atlético, sirva como vara de medir para ver hasta dónde
puede llegar un club tan grande como imprevisible. Por el bien del fútbol todos
desearíamos que esta cara fuera la que siempre mostrase el Atlético, pero
entonces, dejaría de ser el Atlético de Madrid… Son tan especiales y queridos
por eso, por lo imprevisible de su fútbol y lo inesperado de sus resultados.
El año empieza bien, asentados en la zona tranquila de la
Liga y demostrando por 2ª vez en 3 años que, al menos a nivel de trofeo, son
el “mejor equipo de Europa”. Felicidades
miércoles, 1 de agosto de 2012
Lo especial de los Juegos
Qué tienen de bello los JJOO todavía no lo sé; por ahora
sólo puedo asegurar que atrapan, enganchan y atraen casi más que cualquier otra
modalidad deportiva.
Cada 4 años, miles de deportistas se citan con la historia
–algunos tendrán sólo una oportunidad- para escribir su nombre en letras
doradas. El objetivo son las medallas, que van ligadas de reconocimiento
mundial y fama olímpica.
Muchos de estos deportistas se pasan 4 años entrenando día
tras día con el único objetivo de ser los mejores durante una prueba que quizá
no dure más de 15 segundos. Suena fuerte pero es así. La mayoría permanecen en
el anonimato mundial hasta que su nombre se ve reflejado en las pantallas del
estadio al hacer un récord olímpico o mundial. Otros, simplemente finalizan sus
pruebas fuera de las medallas y nadie vuelve a reparar en ellos. Cada
expedición lleva a cientos de deportistas, y lo cierto es que son pocos los que
llegan con el cartel de estrella. Todos conocen a súper estrellas como Bolt,
Phelps, Federer o Gasol, deportistas que están fuera de toda comparación,
titanes del tiempo y destructores de récords. Lo bonito de los juegos es vivir
las historias, por ejemplo, escuchar al sudafricano Chad le Clos, de tan sólo
20 años, tras ganar a Phelps en la final de los 200m Mariposa diciendo que
había batido a su ídolo y que ese era el día más feliz de su vida; su cara lo
reflejaba, estaba emocionadísimo. El problema es que son pocos los deportistas
que son capaces de convertirse en eternos en los Juegos. Los años de duro entrenamiento
y sacrificios no siempre se ven recompensados. Podría decirse que eso es el
deporte, competir, pelear y luchar limpiamente por ser el mejor, y en caso de
no conseguirlo retirarse dando la mano y esperar una revancha. Cuando se habla
de Juegos Olímpicos no siempre es posible. Sugoi Uriarte, yudoca español que
quedó 4º tras una polémica decisión arbitral, encarna perfectamente lo que
significa ser deportista y saber competir: “La derrota fue injusta, pero yo no
me rindo fácilmente; estaré en Rio. Mi madre
falleció el año pasado y le prometí una medalla. Seguro que estará orgullosa de
mí”. Todo coraje, bondad y sacrificio.
Los juegos de Londres 2012 todavía no han acabado, pero ya
se han convertido en los Juegos Olímpicos de la consagración histórica de
Michael Phelps, mejor deportista olímpico de todos los tiempos, y uno de los
mejores deportistas de la historia. El tiburón de Baltimore es ya historia viva
del deporte. Sus 19 medallas (15 de ellas de Oro) lo consagran como el más
grande. Pero no hay que engañarse, Phelps hay 1, y deportistas que sean
recordados en cada olimpiada no pasan de una decena. La realidad son los
competidores que han sufrido, luchado y llorado para llegar a unos Juegos
Olímpicos como representantes de su país y se van sin el reconocimiento que
merecen. Sólo por el hecho de estar ahí, todos ellos son héroes. Es injusto que
sólo en las victorias les acompañen los flashes, halagos y flores. Hay que
darse cuenta de la historia personal que hay detrás de cada uno de ellos,
porque antes que atletas, son personas.
Por hacernos vibrar con pruebas que a priori, a muchos nos
importan entre poco y nada, y conseguir emocionarnos aunque no compartamos
nacionalidad con muchos de los campeones, gracias. Gracias por superaros,
competir, levantaros y luchar. Gracias por ganar, y por saber perder. Gracias
por estar ahí, por llevar el deporte por bandera y demostrar lo bello y genial
que puede llegar a ser.
lunes, 2 de julio de 2012
Toca despedirse...!!
Començaré en català. Ja porto 3
anys aquí i crec que ja em pots entendre si parlo la teva llengua, que ara és
també una mica la meva. Fins al setembre, cuida't molt, Lleida.
A los demás, deciros que odio las
despedidas pero que aún así las veo convenientes. Este año ha tenido lo que
todos, cosas buenas y cosas malas.
Primer año en mi vida que me da
por jugar en un equipo de fútbol sala a nivel federado, y primera alegría.
Campeones de liga y ascenso directo a 1ª división catalana, pero creedme que
eso es lo de menos. El fútbol me gusta mucho y sería feliz hasta jugando solo a
colarla entre dos piedras, lo que más feliz me ha hecho ha sido conocer un
grupo tan unido como vosotros. Podría decirse que todos erais amigos cuando
llegué, y desde el primer momento me integrasteis como uno más, y eso no se
paga con nada. Los entrenos daban
siempre mucho de sí, todo eran risas, pero veros a muchos de vosotros en
Larida, con el alcohol como gran protagonista de nuestros encuentros…esos sí
que han sido momentos impagables! jajaja
Ahora nada, a esperar que llegue
el año que viene y volver a darlo todo para, como mínimo mantener la categoría,
pero sin olvidarnos de soñar chavales, que podemos hacer cosas muy grandes.
En lo referido a temas
universitarios, lo que todos los años. En términos académicos, un curso más en
el que no puedo tener queja de cómo me han salido las cosas y en el que además
he aprendido mucho, tanto a nivel de intelecto como personal. Con los
compañeros, lo de siempre. Ya son 3 años y los grupos están más que formados.
No somos los mismos que en 1º cuando podría decirse que todos tratábamos de
encontrar nuestro sitio, pero aún así la cordialidad y el buen rollo siguen
primando por encima de todo. Ha habido cambios, muchos. Desde rupturas de relaciones
que parecían indestructibles hasta llegadas del todo inesperadas. Nunca sabemos
lo que la vida nos puede deparar, y a mí, personalmente me ha quitado mucho y
dado otro tanto en este curso. Por todo ello, gracias; por no dejarme que todo
sea tan de color de rosa, por demostrarme que hay que sufrir y encontrar la
forma de levantarse. Qué nos deparará el curso que viene es una incógnita; ya
llegará.
Ahora a disfrutar todo lo que
podáis y os dejen. Somos estudiantes y aunque tenemos responsabilidades, los 20-21-22
años no volverán nunca más, disfrutémoslos. Yo me voy a casa, con los míos, que
espero que también me echen un poco de menos. Estoy seguro de que a todos nos
vendrán bien estos 3 meses de separación y servirán para volver con las pilas
100% cargadas. Ah, ¿Queréis que os cuente un secreto? Se me va a hacer muy raro
y voy a echar mucho de menos escuchar/”chapurrear” el catalán, me estáis
calando hondo mamonazos!
A todos y cada uno de vosotros,
gracias. Creo que de cada uno podría sacar una frase o palabra, pero si me
pongo a particularizar quizá me meta en un lío innecesario! xD Así que nada, aprovechad el verano, disfrutad
de la vida y sobre todo, no os olvidéis de mí, delincuentes.
Ens veiem al Setembre!
Coruña, allá vamos! Empieza el
verano!! J
Desde Kiev con amor
La selección se vuelve a España logrando lo imposible, concatenar Eurocopa-Mundial-Eurocopa de forma consecutiva. Sólo Alemania había estado cerca de lograr semejante gesta pero la final de la Euro del 76 acabó con sus sueños.
Nuestros jugadores sí lo han
conseguido; han hecho historia. Con una forma de jugar única, efectiva e
irrepetible, han ido desarbolando a todos y cada uno de los rivales. Si no
había ‘9’ salía el ‘10’, y sino el incombustible ‘7’; todos han sumado en esta
victoria. Un grupo de 23 héroes en el que sólo 5 se han quedado sin probar las
mieles del éxito dentro del campo: Reina, Valdés, Juanfrán, Albiol y Llorente.
Es posible que tengan que pasar
años para que todos comprendamos lo que están haciendo estos chicos. Y lo mejor
es que por detrás, las selecciones Sub 21 y Sub 19 también son las mejores de
toda Europa, lo que demuestra que el fútbol español tiene aún cuerda para mucho
rato.
La victoria en Kiev ha sido sin
duda la menos celebrada. Es difícil acostumbrarse a ganar, pero estos chicos lo
han hecho, y han convertido el éxito en rutina; démosle el valor que eso
merece. Los Xavi, Silva, Piqué, Iniesta o Fábregas, no podrán jugar y defender
con orgullo nuestros colores para siempre, pero ya tienen reservado un hueco en
nuestros corazones, ahí donde se guardan las cosas felices. Porque eso es el fútbol;
felicidad, ganas de superarse, diversión, esfuerzo y victoria. Su victoria no
nos da de comer, ni hará que el paro o la prima de riesgo en nuestro país bajen,
claro que no, pero que hubiesen perdido o caído de forma ridícula y estrepitosa
tampoco conseguiría que las cosas mejorasen. Hoy por hoy, el deporte es una de
las pocas alegrías que tenemos en España, aprendamos a disfrutarlo, porque como
todo lo bueno, también se acabará.
Centrándonos en el presente, esta
ha sido la Eurocopa de Alba, inconmensurable en sus subidas por banda, de Piqué
y Ramos, afianzados ya como la pareja del futuro, del doble pivote, arma eficaz
donde se destruye el juego rival y se inicia el propio, de la inmortalidad de
Iker e Iniesta, de la consagración de Fábregas y de la feliz recuperación de
Torres. Todos ellos, los 23, son ya historia viva de nuestro país. Al igual que
Del Bosque; en muchos casos sus alineaciones y cambios desconcertaban a más de
1 de 2 y de 100, pero finalmente siempre daba con la tecla. Entrenador,
psicólogo y hombre de fútbol; gracias Vicente.
Pero si hay que dar las gracias,
también se debe agradecer a Jarque, Puerta, Miki, Preciado y todos aquellos que
perdieron la vida realizando su sueño; jugar a fútbol. Por ellos, por nosotros
y por toda España.
Enhorabuena y gracias, campeones.
Os estaremos eternamente agradecidos.
miércoles, 27 de junio de 2012
Duelo Ibérico en la cima de Europa
Fútbol para olvidar las penas. Fútbol
como modo de entender la vida; fútbol como homenaje. En poco menos de 2 horas
dará comienzo el Portugal-España, correspondiente a las semifinales de la Eurocopa de Austria y
Suiza.
Portugal llega a la cita en clara
línea ascendente. Durante todo el torneo, la solidez defensiva ha sido su gran
arma, pero la falta de conexión arriba le ha impedido sacar resultados
holgados. Alves, Pepe, Meireles, Coentrao y sobre todo Cristiano Ronaldo,
llegan al partido en un estado envidiable. La fortaleza de Alves y Pepe no
sorprende a nadie, al igual que el nivel exhibido por el medio campo luso, con
Meireles como figura sobresaliente. Lo de Cristiano, obviamente, tampoco. La sorpresa
aparece cuando se llega al lateral izquierdo, coto privado de Fabio Coentrao.
Esta Eurocopa podía servirle para firmar su sentencia de muerte tras una
temporada irregular en el Real Madrid y los 30M de su fichaje, o como
reivindicación para demostrar que es mucho más jugador de lo que muchos opinan.
En la selección se siente importante, tiene confianza y es absolutamente
indiscutible para su entrenador. Sus subidas por banda izquierda y su
compenetración con Cristiano son una de las armas más peligrosas de la selección
lusa. Aunque domina muchos de sus partidos con control de balón, lo cierto es
que esta Portugal es una selección altamente dependiente de los goles de su
estrella, Cristiano Ronaldo. Su hambre es infinita y sus 63 goles hasta la
fecha durante esta temporada son el mejor aval para uno de los mejores killers
de Europa. Portugal no es sólo Cristiano, sino un bloque coordinado y fiable
que tiene en el de Madeira su mayor peligro.
España es la misma selección que
comenzó a gestar su leyenda hace 4 años en Viena. De 2008 hasta el día de hoy
han cambiado algunos jugadores y hasta el entrenador, pero la filosofía de
juego sigue siendo la misma. España ataca y defiende con la pelota. Ha
encontrado un modelo que exportar a todo el mundo fútbol y que le ha servido
para convertirse ya en una de las mejores selecciones de la historia. A la cita
Europea se llegaba con las sensibles bajas de Villa y Puyol, 2 de los
principales culpables de la victoria mundialista en Sudáfrica. La baja de Puyol
ha provocado que Ramos y Piqué dejen a un lado colores y discrepancias y se
centren en convertirse en la mejor pareja de centrales de toda la Eurocopa. La ausencia de Villa
es algo más preocupante. El juego de toque, presión y recuperación de España se
ve mermado ante la ausencia del guaje. El gol de España se llama David Villa y
ante su baja están saliendo protagonistas inesperados como Xabi Alonso o Cesc Fábregas.
Ahora el gol está más repartido, y sobre todo cuando la selección juega sin ‘9’
fijo. Con Fernando Torres, Llorente o Negredo en el campo, es a ellos a los que
se les ha de exigir materializar las jugadas de los Silva, Xabi o Iniesta. Pero
sin ellos el gol español se democratiza y cualquiera puede convertirse en héroe.
El partido de esta noche será,
sin duda, un duelo entre dos selecciones punteras y con ganas de demostrar
muchas cosas. Cristiano ansía el Balón de Oro y sabe que sus escasas opciones
pasan por hacer algo grande en Ukrania, al igual que Xavi o Iniesta, que llevan
años presentando solicitud para llevarse el prestigioso galardón. Portugal no
tiene ningún título Europeo y su única participación en una final se saldó con
una derrota en 2004 ante Grecia. España, por su parte, se ha hecho grande y
aspira por convertirse en eterna. Nunca una selección ha enlazado
Eurocopa-Mundial-Eurocopa y los chicos de Del Bosque están a 2 partidos de
conseguirlo. El primer escollo es Portugal.
La tristeza ha sacudido de forma
indiscriminada al fútbol español en estas últimas semanas y, a la muerte del ex
entrenador del Sporting, Manolo Preciado, se le ha de unir el repentino
fallecimiento del futbolista del Betis, Miki Roqué. Ellos ya no podrán ver a
España tratar de ganar el campeonato, pero han de estar seguros, que a las
ganas de hacer historia de los chicos de la selección se le unen ahora las
ganas de rendirles un homenaje a su manera. En 2008 fue Puerta, 2010 fue para
Jarque y el 2012 debe servir para inmortalizar a dos luchadores de nuestro fútbol,
Manuel Preciado y Miki Roqué.
Va por vosotros, campeones.
sábado, 21 de abril de 2012
Justo vencedor
Desde antes del comienzo, ya se presuponía un partido extraño. Al conocerse las alineaciones iniciales dos cosas quedaban claras: Mourinho ha dado con la tecla de su Madrid; ha encontrado un once tipo al que se le pueden hacer pequeñas variantes pero con el que puede salir a jugar en cualquier campo y contra cualquier rival. Por su parte, el once del Barça denotaba desconfianza. Entraban Tello y Thiago y se caían Alexis y Cesc, a la vez que se volvía a la defensa de 3 en la que el más perjudicado es Dani Alves. Con ese sistema, el brasileño no sorprende apareciendo por sorpresa, recibe estático pegado a la banda y el Barça se resiente. Con Alves y Tello abiertos en las bandas y Messi completamente liberado, el Barcelona trató de poblar el centro del campo juntando jugadores y lo único que consiguió fue entorpecer la llegada arriba. Sin un ‘9’ al que fijar, Ramos y Pepe pasaron una plácida primera parte en la que casi no estuvieron exigidos. Las únicas acciones de ataque del equipo de Guardiola fueron las incisivas entradas por banda de Tello que cumplió con creces en su primer ‘gran partido’.
En una jugada sin trascendencia aparente, una mala salida de Valdés - con paradón acto seguido al remate picado de Pepe- sirvió para que el Madrid se adelantase en el marcador y para que Khedira hiciera historia el adelantarse a un Puyol que estuvo lento en el despeje. Su gol, el 108, convertía al Real Madrid en el equipo más goleador de la historia de la liga. Los minutos siguientes transcurrieron de la misma forma, con un Barça poco profundo, combinativo pero previsible ante el que el Madrid estaba muy cómodo. Y así se llegó al descanso. Una primera parte insípida, llena de brega, intensidad y concentración, pero que no se correspondía con el vendaval de fútbol y ocasiones que se podía presuponer de los dos mejores equipos del mundo.
Tras el paso por vestuarios, una vez más, todos jugamos a ser entrenadores. El Madrid funcionaba, era un equipo estable y equilibrado que se encontraba cómodo sobre el verde. Ahí poco había que cambiar. En el Barça, sin embargo, parecía claro que sobraban hombres en la medular y había que sacar una referencia para hacer trabajar a la defensa del Madrid. Guardiola no pensaba lo mismo. Tras la reanudación, ambos conjuntos salieron con los mismos jugadores y el partido fue un calco de la primera mitad; control y dominio estéril por parte del Barça y comodidad y peligro en el Real Madrid. En lo personal, Coentrao le ganó la partida a Dani Alves en casi todas las acciones, Arbeloa sufrió con el desparpajo de Tello aunque supo taparlo bien y todo el Barcelona temblaba cada vez que Ozil, Cristiano o Benzema arrancaban y ponían el piloto automático rumbo a la portería de Valdés. En éstas, Di María y Messi estaban desaparecidos. El primero, probablemente asfixiado e incómodo y ‘la pulga’, frustrado por no conseguir entrar en el partido. Bajaba a recibir, combinaba con los jugadores de mediocampo pero no abría huecos ni creaba espacios. El Madrid lo tenía muy vigilado y hacía falta cambiar ‘algo’. Ese ‘algo’ que le faltaba al Barça era chileno y se llamaba Alexis. Con su entrada, se perdía un hombre en la medular pero se ganaba un punta con el que fijar a los centrales y hacerlos trabajar y dudar sobre cómo realizar las ayudas. En una de estas, Messi arrancó, zigzagueó y esquivó rivales en cuanto vio un mínimo hueco en la zaga del Madrid y tras una jugada rocambolesca y llena de rechaces, Alexis hizo, no sin suspense, el 1-1. La remontada volvía a ser posible. El Camp Nou era una olla a presión y los jugadores volvían a confiar. Pero entonces apareció Ozil, sacó el compás y le cedió un balón con precisión milimétrica a Cristiano Ronaldo que batió a Valdés de forma brillante. En ese momento, todos los jugadores del Madrid se abrazaron y se conjuraron en una piña que olía a campeones de Liga. Los siguientes minutos trascurrieron de una forma inusual en estos últimos tiempos. El Madrid acabó el partido atacando, defendiéndose con la pelota ante un Barcelona que por primera vez se veía superado. Y así se llegó al final de los 90 minutos. Un partido sin polémica, en el que el Madrid salió como justo vencedor y le sirvió para espantar esos fantasmas que le visitaban cada vez que le tocaba enfrentarse contra el Barça. Muchas veces habían estado cerca, pero hoy lo habían logrado. Victoria importante y la Liga en el bolsillo.
Ahora a ambos les toca sobreponerse y pensar en la Champions. Los 2 tienen que remontar sus eliminatorias, para así poder citarse en una final que no será apta para cardiacos. Hoy, Mou le ganó a Pep y el Madrid le ganó al Barça. Enhorabuena, campeones.
lunes, 9 de abril de 2012
Ésto se aprieta
La liga se aprieta. Quedan 7 jornadas y todavía no hay nada decidido. Hace algo menos de un mes, el Zaragoza era carne de cañón de 2ª división y en Madrid se hacían cuentas sobre un hipotético pasillo en el Camp Nou como campeones de Liga. Como bien dijo Vujadin Boskov, “fútbol es fútbol” y es descabellado tratar de predecir nada; simplemente hay que dejar que suceda. La pelea por eludir el descenso parece que va a ser pírrica. Racing y Sporting tienen la soga muy cerca, el Zaragoza lucha por escapar y Villarreal y Granada rezan para no caer. En Europa parece que Valencia, Levante y Málaga se van a jugar las 2 plazas que dan acceso a la Champions y que Osasuna, Atlético, Espanyol, Rayo y Sevilla se jugarán las otras 2 plazas para entrar en la Europa League. Todo está que arde en un campeonato desvirtuado en el que Madrid y Barça vagan solos en su lucha por conquistar el cetro dorado. Hasta aquí nada nuevo.
Ahora mismo, la distancia entre clubes es de 4 puntos y aunque ambos conjuntos tienen complicados enfrentamientos, parece que el calendario del Madrid es notablemente más dificultoso que el azulgrana. Hasta hace no mucho, parecía que el duro tramo final que les esperaba no importaba en la capital; partían con una distancia de 10 puntos que, unida a la frase lapidaria de Guardiola diciendo que la liga estaba perdida, no hacía más que confirmar que la Liga ya tenía dueño. Pero apareció Cazorla, y los más entusiastas se preguntaron: ¿Y por qué no? Y después Senna, y todo el mundo fútbol miró el calendario y dijo: “Hay liga”. Y ayer, como protagonista inesperado, apareció Guaita, erigido en héroe salvador del Valencia, para ponerle todavía más picante a este final de liga. En un partido trepidante, en el que habría sido justo cualquier resultado, las brillantes actuaciones de los porteros, impidieron poder cantar gol alguno. El Madrid no conseguía ver puerta y el Valencia avisaba que en cualquier descuido, podían matar el partido; tenían hombres para ello. Casillas tuvo que lucirse en multitud de ocasiones y Guaita consiguió desesperar a Cristiano Ronaldo y a Benzema, que se vieron impotentes ante la seguridad del arquero. La avalancha final blanca, con más corazón que cabeza y más ímpetu que fútbol, fue el mejor final que podía tener un partido como el vivido ayer. Quizá el Madrid mereció más, o quizá el Valencia fue merecedor de llevarse los 3 puntos del Santiago Bernabeu, nunca estaríamos de acuerdo discutiendo sobre ello; una cosa está clara, si el partido terminó 0-0 no fue por el arbitro. Él es el juez que reparte justicia, ni quita ni da (al menos, no conscientemente), simplemente pita lo que ve y señala lo que cree más correcto. Ayer Madrid y Valencia no se lo pusieron nada fácil, pero lo que no han podido conseguir 22 jugadores en 90’ de juego, no se lo pueden achacar a un hombre que lo que menos quiere es que se hable de él. En el campo los protagonistas han de ser los jugadores, y fuera de él; también. Los que se cierran en ver fantasmas, absurdas conjuras y manos negras, que se dediquen a otra cosa, porque el fútbol es de los futbolistas.
Y ahora la situación cambia por completo. Restan 7 jornadas y el sábado 21 hay un duelo directo por la liga en el Camp Nou. Hasta ese partido, aún habrá mucha tela que cortar y tanto Madrid como Barça tendrán que enfrentarse y solventar sus partidos contra rivales aguerridos, sabiendo que aquí todos los equipos se están jugando algo.
Ésto empieza a llegar a su fin, pero todavía no hay nada decidido; en ninguno de los frentes. El Barcelona viene con el acelerador pisado desde hace meses, con un Messi que ha agarrado el volante y no quiere soltarlo hasta que no quede ya nadie delante; se ha autoproclamado líder y guía del equipo. Si Messi cree, los compañeros creen, y si los compañeros creen, el Barcelonismo cree; y si el Barcelonismo cree, el madridismo empieza a hacerse preguntas y aparece el nerviosismo. El día 21, el Camp Nou dictará sentencia, y tras él, 4 jornadas más en las que ya sí, terminará por decidirse todo. Qué bonita se ha puesto La Liga y que bello será verla finalizar!
viernes, 24 de febrero de 2012
Felices 56, viejo!
56 años de vida y no lo has hecho tan mal, ¿No? El tiempo pasa y cada vez envejeces más rápido; no temas. Si antes salías a correr 10km y eras capaz de dejarme pidiendo oxígeno a medio camino con mis tiernos 16-17 años, ahora debe molestar darse cuenta de que, dentro de no mucho, casi no podrás levantarte de la cama sin mi ayuda viejísimo. Tranquilo, te querré igual.
Tengo muchos recuerdos juntos. Algunos, de cuando era un bebé, los conozco por ti. Aún hoy me río recordando cuando cuentas lo malo que era; Como lloraba cuando me dejabais solo en la habitación y me reía cuando volvíais a acunarme. Era malo, lo sé, un poco cabroncete, también, como ahora, pero no creo que sea como para haber tenido la tentación de haberme querido tirar por la ventana, ¿No te parece? Pierdes los nervios demasiado rápido, menos mal que estaba mamá para salvarme…
Sé que no he sido el hijo más fácil del mundo y que te di más problemas y quebraderos de cabeza de los que ambos habríamos deseado. Tú siempre cedías, mamá se enfadaba y al final yo hacía lo que quería y vosotros os peleabais. Pero bueno, que tampoco me voy a pintar como un ogro, que no ha sido para tanto. En el fondo era fácil de llevar; sólo necesitaba botas de fútbol, balones, algo de ropa y comida caliente encima del plato, nunca pedí más. Ahora que se supone que soy “un hombre” y lo veo todo desde la perspectiva de un adulto, creo que sólo os puedo dar las gracias. Educación de calidad, buen ambiente en casa, libertad dentro de unos límites, casi nunca prohibiciones, diálogo…felicidad. Y ahora que las cosas están como están, aunque nunca os lo diga, sé el enorme esfuerzo que estáis haciendo todos para mantenerme aquí.
La vieja también tiene gran parte de culpa en que yo os haya salido así. Contigo siempre hablé más y compartí más momentos, véase: partidos de fútbol, ir de compras, ver olimpiadas, mundiales, pedirte dinero… pero la verdad que siempre te tuve un poquito de miedo y respeto, siempre mucho más que a mamá; por eso, siempre que algo me atemorizaba, acudía a ella. Todo esto porque soy un buenazo, porque en realidad debería seguir enfadado con ella. Han pasado casi 20 años, pero no me olvido de como me hacía trampas leyéndome “Los 3 cerditos” y se saltaba las hojas para irse a dormir. Me subestimaba, cuando en realidad yo con 2 años ya me las sabía todas. Entonces llegabas tú y sí me leías el libro; poco a poco, página a página, respetando y enfatizando en cada coma. Y ¿Cómo te lo he pagado yo 3-4 años después? Yendo contigo al sofá a ver partidos de Fútbol Sala y cada vez que te quedabas dormido, aprovechaba para “andarte en las pupas”, como yo decía, o lo que es lo mismo, apretándote todas las heridas y moretones que te habías hecho “jugando” a fútbol playa. Entrecomillo el jugando, porque sé de muy buena mano que siempre fuiste un paquete. Velocidad 10, técnica 0.
Hoy que ya tengo 20 años se supone que ya lo habéis hecho todo por mí. Me habéis dejado crecer, habéis confiado en mí y nunca me habéis prohibido ni truncado ninguno de mis sueños. El de ser periodista, está camino de cumplirse, así que aprovecha a guardar bien este escrito, porque es posible que cuando sea un famoso y reputado escritor, esta felicitación de cumpleaños valga su peso en oro, y nunca sabes lo caro que te va a costar el asilo… Toda precaución es poca.
Ahora ya sólo me queda felicitarte por ser la persona con los 56 años mejor llevados del mundo; ojalá yo pueda llegar a tu edad con la mitad de fuerza y energía. Estoy lejos de casa y sé que mañana no podré compartir los suculentos manjares con vosotros, pero no os preocupéis, que yo me comeré una pizza a la salud de todos vosotros. Disfruta mucho del día de mañana papá, cuida mucho de mamá y de Lolo y sigue tomándote la vida con la misma filosofía.
Muchas felicidades viejo, Te quiero.
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